Tener hijos adultos no elimina los desafíos prácticos de envejecer solo/a si viven a horas o un país de distancia.
Separa el apoyo emocional del apoyo logístico
Tus hijos pueden seguir siendo tu conexión emocional más cercana mientras una red local maneja los roles que requieren proximidad física.
Las videollamadas en un horario regular mantienen la cercanía aunque las visitas en persona sean poco frecuentes.