Este es un ejemplo compuesto e ilustrativo basado en patrones comunes, no el relato de una sola persona identificada.
Después de una caída que pasó desapercibida casi todo un día, una mujer de setenta y tantos años se acercó a tres vecinos individualmente con la misma petición simple: ¿estarían dispuestos a tomar un día a la semana para enviar un mensaje rápido? Cada uno dijo que sí a la versión pequeña y específica de la petición.
La lección: una petición grande dividida en piezas pequeñas y específicas es mucho más fácil de aceptar para la gente.